Ellos no sonríen, ellos murmuran,
Ellos te rodean en el silencio rotundo,
Como un gesto de buena educación te ofrecen fuego,
Para luego quemarte con el cigarro prendido.
Los hijos del odio, los nietos de la rabia,
Ellos son la generación del corazón del olvido,
Se muerden sus propias carnes para saber que están vivos,
Envidian un sentimiento y lo desprecian a muerte.
Guardan en sus billeteras a sus mejores amigos,
Se reúnen en el sillón a contar hazañas,
Su líder es aquel de los ceños fruncidos,
Su chaman es aquel de la astucia con maña.
Todos los conocemos y nos hemos visto con ellos,
Son lo mejor que hay, son la joya de este universo,
Todos revueltos, todos contentos,
Se saludan con ruido y se abrazan por nada.
Todos llevamos algo de ellos adentro,
Cuando calla la imagen y habla nuestra sombra,
Todos distantes del contacto del cuerpo,
La sociedad rinde culto a los corazones perversos.
-U.
domingo, 9 de octubre de 2011
lunes, 26 de septiembre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
La mujer de Noviembre
Un ángel caído que el diablo recoge en sus brazos,
La mordida nocturna en el cuello inocente,
Presurosos los pasos de las muñecas a las esposas,
Copas y cuerdas y un beso en la frente.
Rescatada del fuego y las flores surge una mujer nueva,
Como una princesa brillante y decadente,
Como un beso malvado en el corazón del hombre,
Camina orgullosa la mujer de Noviembre.
Joya nocturna de ojos profundos,
De manos suaves y lengua mordiente,
Nuestra cama es la jugada más hermosa del tablero,
Nuestro amor es la sangre de un duelo a muerte.
Mujer de las alturas, mujer de las arañas,
Desde la tierra vi a la crueldad moviendo montañas,
Mujer de las profundidades, mujer de la suerte,
Desde el fuego vi florecer a la mujer de Noviembre.
-U.
La mordida nocturna en el cuello inocente,
Presurosos los pasos de las muñecas a las esposas,
Copas y cuerdas y un beso en la frente.
Rescatada del fuego y las flores surge una mujer nueva,
Como una princesa brillante y decadente,
Como un beso malvado en el corazón del hombre,
Camina orgullosa la mujer de Noviembre.
Joya nocturna de ojos profundos,
De manos suaves y lengua mordiente,
Nuestra cama es la jugada más hermosa del tablero,
Nuestro amor es la sangre de un duelo a muerte.
Mujer de las alturas, mujer de las arañas,
Desde la tierra vi a la crueldad moviendo montañas,
Mujer de las profundidades, mujer de la suerte,
Desde el fuego vi florecer a la mujer de Noviembre.
-U.
lunes, 19 de septiembre de 2011
jueves, 15 de septiembre de 2011
Homenaje a los metabarones
I
Me cambie los ojos de corazón negro,
He vuelto mi espíritu un templo solitario,
En el duermo, en el descanso, en el me
Lanzo hacia aquello que es mas profundo
Que lo profundo.
He vuelto mi espíritu un templo solitario,
En el duermo, en el descanso, en el me
Lanzo hacia aquello que es mas profundo
Que lo profundo.
II
Hemos regresado sin armas, no las necesitamos
Somos fuertes en nuestra fragilidad,
No hemos venido a vengar sino a cortar las
Sogas que te mantienen atado a la infelicidad.
III
Somos el canto de los ancestros que todavía
No nacen, profetas de hazañas para las cuales
Todavía no existen mundos, héroes del silencio
Guardianes celosos en la sombra de la mente.
IV
¿Has cambiado tus manos humanas por metales
Fríos y livianos? Veneramos las armas antiguas,
Como partes de nuestro cuerpo, nuestra muerte
De odios esconde un profundo amor a nuestra
Honorable casta.
V
Mañana en 3 siglos las tormentas no borraran
Nuestros nombres, el lecho nupcial de nuestros
Herederos brillara como nacimiento de galaxias,
Y sabrán que vencer o morir es la sangre que se
Violenta en nuestras venas.
-U
domingo, 11 de septiembre de 2011
El hijo del Lobo: Primera parte
Hace algún tiempo atrás, la tierra estaba cubierta de nieve y barro. Solo las rocas se asomaban entre los árboles desojados por el viento. En aquellos tiempos, el alimento escaseaba.
En las estepas mas inhóspitas, vivía el Lobo, acompañado de su Loba quien esperaba darle pronto un hijo. Pero llegaron mensajes traídos por las mariposas nocturnas, de que el hombre se acercaba a las estepas buscando alimento y que entre los hombres habían peligrosos cazadores.
Entonces el Lobo, reunió a los sabios animales que habitaban las estepas. Y los animales que reunió fueron: Las serpientes, quienes se encargaban de ir y venir al campamento de los hombres para contar lo que sucedía. Los cuervos, quienes conocían las leyes del mundo de los hombres y las leyes de las estepas. Los perros, quienes se encargaban de vigilar y defender la estepa con sus potentes colmillos. Y las ratas, quienes se infiltraban en los campamentos de los hombres y sus cazadores, para informar al Lobo de los planes de los cazadores.
De esta forma, el Lobo con el resto de sus animales vivían en paz, disfrutando de grandes extensiones de su territorio. Donde había alimento suficiente para todos. Pero un día las ratas, se cansaron viajar más que las serpientes y recibir tan malos tratos en el camino. Entonces, las ratas traicionaron al Lobo, y fueron donde los hombres y les contaron donde estaba ubicado el territorio del Lobo y donde él comía con sus animales. Y los hombres y sus cazadores muy agradecidos por la traición de las ratas, se comprometieron a darles su basura hasta el fin de los días y dejarles vivir en los desperdicios de los campamentos y en las cloacas de las ciudades.
Y así fue como los cazadores, persuadidos por los hombres del campamento. Fueron a cazar al Lobo y sus animales, para comer de sus tierras y exhibir sus pelajes a las gentes del campamento. Y los cazadores con sus escopetas capturaron a los animales del Lobo, y a los perros los mataron los perros de los cazadores. A los cuervos los encerraron en jaulas y a las serpientes las torturaron con fuego, pero ellas no dijeron nada y esperaron la muerte con tranquilidad.
Y los cazadores capturaron al Lobo, y lo mataron, y lo desollaron, y comieron sus carnes y exhibieron sus huesos y su pelaje a las gentes del pueblo.
Pero ya había nacido el hijo del Lobo, y el hijo del Lobo se dirigió al campamento de los hombres, y su cuerpo se volvió como el cuerpo de un hombre, mas en su espíritu anidaba el Lobo.
Y el hijo del Lobo, comenzó a aprender las costumbres de los hombres, sin olvidar su espíritu. El hijo del Lobo se hizo amigo de las arañas y con las sabias arañas estableció un acuerdo.
Y las arañas tejieron grandes telarañas para cazar a las ratas, quienes fueron devoradas por el hijo del Lobo. Y las arañas tejieron redes tan grandes que cruzaban las casas, los territorios y los mares. Así fue como las redes de las arañas cubrieron el mundo entero y el hijo del Lobo caminaba libremente por entre las redes.
Y pronto cazaron a los cazadores. Y las arañas envenenaron a los hombres y devoraron sus cuerpos. Y el hijo del Lobo cortó los cuellos de los cazadores con sus propios colmillos y los cuerpos de los cazadores fueron devorados por sus propios perros.
-U.
El rey mono
Cuando todavía el tiempo no existía, un mono de piedra a quienes los dioses le habían infundido vida, se encontraba preso en la palma de buda y encima de el, todo aquello creado por el hombre, lo que era y lo que había de acontecer.
Entre los dedos de la palma de buda, el rey mono, lograba recibir la luz del sol. Y así pasaron las eras, las épocas y los tiempos. Hasta que un día, uno de los libros proféticos que se encontraban sobre la palma de buda, cayó entre sus dedos y fue a parar a los pies del mono de piedra. El mono no sabía leer, pero si sabia cazar, entonces saco todas la paginas del libro y con ellas se fabrico una espada.
El mono espero a que llegara la noche y que cada uno de lo miles de soles que cubrían el cielo se escondieran. Y tras las generaciones, desenfundó la espada del libro e hirió la palma del Gran buda, quien al sentir dolor, dejo de ser grande y paso a transformarse en un ser humano de carne y hueso, un Siddartha mortal.
El rey mono, feliz al sentirse libre de las garras del Buda, salio a recorrer los caminos celestiales, pero cuando intento volar no pudo. Entonces se dio cuenta de que la espada le pesaba, mas no queriendo librarse de ella, decidió quedarse una temporada en la tierra.
Y fue donde los humanos, a buscar a sus mujeres, mas cuando estaba entre ellas su deseo se apagaba a causa de la espada. Los besos de las ninfas desnudas que le rodeaban le sabían a sangre y cada una de sus caricias las sentía en el cuerpo cual latigazos. El mono se volvió frío a causa de la espada y su cuerpo de piedra paso a ser un cuerpo de metal.
Pero el rey mono, ahora metálico, seguía siendo un rey entonces decidió gobernar. Se construyo un templo de piedra en lo más alto de una cumbre nevada. Con la espada hirió la roca y sacando el metal caliente de ella, creó armas las cuales se las entrego a los hombres.
Con la espada hirió la tierra en miles de tajos y de ella surgieron granjas. Con la espada hirió a los árboles y estos, al sentirse heridos por la espada, entregaron su madera aromática para construir casas para los hombres. Y por un tiempo el resultado de los acontecimientos fue bueno, y el mono sintiendo en su arrogancia que había hecho bien las cosas, descansó al séptimo día.
Mas cuando la espada había terminado de cortar el cielo para crear el tiempo y cortar la tierra para crear el espacio, vinieron mensajeros del cielo y del infierno para advertir al mono de todo cuanto había creado, porque la heridas tienden curar, y los tejidos del universo tienden a cicatrizarse.
Entonces el mono, aloquecido por las grandes maravillas que el artefacto de sus manos habían podido crear, mato a los mensajeros del cielo y del infierno declarando la guerra a ambos bandos. Y los ángeles del cielo y los ángeles del infierno hicieron la guerra en contra de los hombres, pero estos, no sabiendo con quien combatían ( pues unos eran del cielo y otros del infierno) se confundieron en sus cabezas, terminando por confundir sus corazones, terminando por confundir sus vientres. Y los hombres comenzaron a morir de hambre, aun cuando el mundo estaba lleno de comida.
Entonces el mono, queriendo hacer tregua con ambos bandos, pero sin querer librarse de la espada, se la comió. Y la espada paso a vivir en el cuerpo del mono y pasando a ser parte de el ya no se sabia donde terminaba la espada y comenzaba el mono y donde terminaba el mono y comenzaba la espada.
El aspecto del mono cambio, y la espada que en el habitaba le llevo a desnudarse para vestirse con las pieles de los animales de la tierra. Y siendo hombre, ya no mas mono y ya no mas rey, se suicido dejando de respirar, matando tanto al hombre como a su palabra.
-U.
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